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LAS RABIETAS DE MANEL

terapia infantil- psicologia

Acuden a consulta unos padres que tienen dos hijos, Marc de 12 años y Manuel de 9.
Los padres se muestran preocupados porque el pequeño, Manuel, desde hace un par de meses que cada mañana hace rabietas antes de ir a  la escuela. Los padres no entienden por qué ha pasado esto y piensan que quizá viene dado por algún problema que pueda tener al niño en la escuela; sin embargo, han hablado con la profesora y esta comenta que en la escuela el comportamiento es el de siempre.
Hablando de cómo son las rabietas la madre explica que por la mañana ella levanta a  Manuel para ir a la escuela con todas las rutinas habituales de levantarlo, vestirlo y darle el desayuno. Aunque lo explica con calma, el padre interviene diciendo que por las mañanas realmente no es tan tranquilo como la madre explica, sino que siempre han sido un momento de batalla.
A Manuel le cuesta levantarse y luego tarda mucho tiempo en vestirse, busca excusas, grita, llora e intenta jugar y salirse con la suya. Todo ello va poniendo nerviosa a la madre porque no quiere que lleguen tarde, ya que además, ya les han llamado la atención en más de una ocasión. Estos dos últimos meses estas rabietas han ido a más llegando a golpear a los padres y rompiendo algunos objetos de la casa.

TRABAJO TERAPÉUTICO

¿Cuál es el problema ???
Las rabietas que hace por la mañana desde hace un par de meses. Rabietas con gritos, quejas, llantos y reproches a los padres.

¿Qué han intentado hacer los padres para cambiar esto?
• Intentar hablar con él y entender que le pasa y explicarle que eso no estuvo bien
• Hacer que hable el hermano mayor para que haga de ejemplo
• Castigarlo
• No hacerle caso

¿Cómo trabajamos bajo la TBE?
Bajo la TBE no nos centramos tanto en el origen de las rabietas de Manuel sino en cómo se ha creado esta situación y qué podemos hacer para solucionarla. Ya que para la familia es disfuncional y genera un problema. Intentamos hacerlo de la manera más eficiente y rápida con el fin de aliviar el sufrimiento familiar.
Durante el proceso terapéutico tuvimos muy en cuenta los intentos que hicieron los padres para solucionarlo, intentos que implicaban razonar con Manuel y querer controlar la situación a través de la represión de las rabietas. Hay que tener en cuenta que estos intentos de solución pueden funcionar en muchas ocasiones, pero en este caso no fue así, y por tanto, pasaban a formar parte del problema y lo acentuaban, ya que se tensaba cada vez más la dinámica conflictiva.

¿Cómo actuamos?
Recogiendo el sufrimiento y las emociones que generaba esta situación y la desesperación por haber intentado arreglarlo sin resultados, utilizamos una estrategia terapéutica proponiendo un giro de 180º a lo que habían hecho la familia hasta ese momento.
Se les prescribió a los padres que debían instaurar un ritual familiar donde participaban todos los miembros de la familia con el fin de ofrecerle a Manuel un espacio donde expresar sus emociones. Un espacio, donde podría dejar su rabia y malestar, donde sería escuchado y acompañado por todos.
Cada mañana, antes de ir a la escuela, todos tenían que dedicar 10 ‘a Manuel, haciendo un círculo para sentarse y con él en medio, de pie, para poder motivarlo e incentivarlo a expresas la rabia que llevaba dentro de forma libre, sin reproches ni represión.
Podía hacerlo o no, pero se tenían que dedicar esos 10 ‘cada mañana al niño sin excepción.

¿Por qué?
En este caso, habíamos observado que los intentos de la familia pasaban por controlar y razonar ante aquella situación, cuando Manuel lo que necesitaba era poder expresar su malestar y que estuvieran por él. Con esta estrategia le ofrecíamos un espacio al niño donde poder expresarse y ser escuchado de forma positiva, ya así, recuperábamos el poder de la gestión por parte de los padres al ser programada y controlada por ellos, apoderándose  de la estrategia del niño, que en lugar de hacerle bien, se había transformado en un problema para él y la familia.

¿Y después?
Los padres vinieron después de quince días de realizar esta tarea explicando que al principio sí que el niño había utilizado ese espacio para llamar y desahogarse, pero que a medida que pasaban los días Manuel se cansó de gritar, insultar… diciendo que no quería hacerlo más. Así pues, se observaba que ofreciéndole este espacio las mañanas habíamos desbloqueado el síntoma, ya que habíamos permitido expresar sus emociones pero de manera controlada.
En las sesiones sucesivas trabajamos en afianzar el cambio que se había producido las mañanas, concluyendo el proceso terapéutico con ocho sesiones.

En resumen …

Este es un ejemplo que deja entre ver cómo trabajamos bajo la mirada de la TBE. Hay que decir que en este caso se siguió el procedimiento teniendo en cuenta las estrategias de los padres y las características de la familia y de Manuel; es decir, la TBE siempre busca la solución especifica a las personas y su problema en concreto («trajes Hechos a medida»).
Por otra parte, como hemos visto en este caso, la TBE lo que hace es coger ese comportamiento disfuncional y abordarlo de manera diferente a lo que se ha hecho, de forma directa y activa a fin de desbloquear el síntoma, y ofrecer alternativas funcionales y más saludables.

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